jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
si llegas a vivir lo suficiente verás la luz del día
donde al recordar a las dos o tres mujeres que amaste pensarás
qué mierda le viste a esas perras, qué te llevó a enamorarte de ellas
cómo pudiste rebajarte a tal grado cometiendo
todas las estupideces que cometiste por tenerlas
perseguirlas durante meses, espiarlas, acosarlas
escribirles pedorros poemas de amor, rogarles, llorarles
amenazarlas con suicidarte, fingir que te habías roto una pierna
gastarte todo el sueldo en flores, llevarlas a cenar, comprar ositos de peluche
dejar de tomar alcohol, meterte al gimnasio, comer verduras
acudir a la puta iglesia, asistir a pendejas reuniones familiares
con los padres de tu amada de turno y aparentar ante ellos
ser un tipo diferente al que eras para que ellos pensaran
que su hija estaría bien con alguien como tú;
un par de veces casarte, comprarles casa, darles un carro
trabajar doble turno para alcanzar a cubrir la hipoteca
aguantar sus desplantes, sus días malos, sus cambios de carácter
sus jetas agrias porque volvías a embriagarte y ya no eras
el hombre amable y educado con el que ellas se habían casado
ya no las llevabas a cenar, no les decías "te quiero" ni "qué bella estás hoy"
no ibas a las pendejas reuniones familiares que sus padres
organizaban cada puto domingo para recibir a los yernos
los nietos, sobrinos, abuelos y toda la puta parentela del universo;
si llegas a vivir lo suficiente, un día te preguntarás
cómo pudiste quererlas, tan feas, neuróticas, resentidas con el mundo
ninguna tenía buen cuerpo, tetas bonitas, nada
sólo el culo y aquella cosa entre las piernas que olía raro
y donde no te dejaban meter la verga más que de vez en cuando
y siempre y cuando previamente les dijeras "te quiero"
o "qué bella estás hoy" o "qué sexi te ves con esa falda"
-o les hubieras regalado unos bombones o el último cd del puto luis miguel-
tanto puto teatro para abrirse de piernas un rato
y dejarse meter tu jodida verga y que la sacudieras dentro
tanto puto aspaviento emocional y tormentas y drama
y escenitas de "me voy de regreso a casa de mis padres que contigo
es imposible vivir, eres un cerdo, un sociópata, un obseso sexual"
y escenitas de "vuelve conmigo, mi vida, mi amor, mi cielo
te juro que voy a cambiar, voy a tomar terapia, haré lo que tú me digas"
si llegas a vivir lo suficiente, si alguna de ellas no te mató antes
un día te despertarás viejo, cansado, asqueado de la vida
sin dinero, sin pensión, viviendo en un jodido cuartucho de alquiler
subsistiendo a base de trabajitos ocasionales, alcoholizándote
los fines de semana en cochambrosas cantinas proletarias
cogiendo con putitas de 100 pesos el palo o masturbándote
con la puerta abierta por si en ese momento cruzara el pasillo
la cuarentona borracha y gorda del cuarto vecino y quizás entrara
y quizás te dijera qué grande la tienes, déjame ayudarte
y se arrodillara en el piso y te la comiera y eventualmente
se acostumbrara a meterse en tu cama cada dos o tres días
y eventualmente se quedara a vivir contigo y cocinar para ti
y emborracharse contigo y escucharte contar tus historias
y te contara las suyas y cómo se asqueó de los hombres
sus traiciones, las veces que se la metieron doblada
cómo se volvió alcohólica, intentó suicidarse, sobrevivió
"ahora estoy tranquila, tengo trabajo, voy tirando,
los hombres me tienen sin cuidado, tú también aunque ahora estás viejo
debes ser un hijo de puta de cuidado, villa, se te nota en la cara"
si llegas a vivir lo suficiente, si ninguna te arrancó los huevos
un día contemplarás tu pasado desde un futuro distante
te sentarás a la mesa y escribirás un poema como este
y al final no sabrás decir si algo de lo que contemplas
valió la pena y el esfuerzo de vivirlo
o si toda tu vida fue una puta mierda