Poema Número 8
A ti gélida voz de mi sentimiento
Dulce agonía, de sublime dolor
Efímera esperanza, irrazonable entendimiento
Sucia la inocencia, cansado el pudor
A ti temible luz de mi pena
Agobiantes recuerdos, caricias en mi piel
Aun escucho tu voz cuando ríe una rosa
Aun siento tu piel cuando la lluvia me toca
Como una nube fuiste
Al compás del capricho del viento te mueves .
Y yo aun le susurro mi amor a este
A ver si con suerte alcanza tu oído
No se que hacer ya ni adonde avanzar
El cielo es gris voltee a donde voltee
Mi corazón llora y sonríe al comenzarte a recordar
Y ahora solo a Dios y el destino mi alma sortee
A ti gélida voz de mi interior
A ti aun tus besos siguen latentes en mis labios
Que no pasaran ni secaran con el pasar de los años
Pues aun ardo, aun me quemo, con la intensidad de este amor .
A ti gélida voz de mi sentimiento
Dulce agonía, de sublime dolor
Efímera esperanza, irrazonable entendimiento
Sucia la inocencia, cansado el pudor
A ti temible luz de mi pena
Agobiantes recuerdos, caricias en mi piel
Aun escucho tu voz cuando ríe una rosa
Aun siento tu piel cuando la lluvia me toca
Como una nube fuiste
Al compás del capricho del viento te mueves .
Y yo aun le susurro mi amor a este
A ver si con suerte alcanza tu oído
No se que hacer ya ni adonde avanzar
El cielo es gris voltee a donde voltee
Mi corazón llora y sonríe al comenzarte a recordar
Y ahora solo a Dios y el destino mi alma sortee
A ti gélida voz de mi interior
A ti aun tus besos siguen latentes en mis labios
Que no pasaran ni secaran con el pasar de los años
Pues aun ardo, aun me quemo, con la intensidad de este amor .