Mujer...
Mujer, has sido amanecer y abrigo,
idílico es tu amor que todo exime,
riqueza que con la aurora yo bendigo,
infinita verdad que me redime.
Antes de ti, la daga del hastío
mutilaba mis adentros por tu ausencia,
así vagué doliente el mundo mío
umbrío sin tu luz, sin tu presencia.
Radiante apareciste y de la nada
ostentaste la paz que hay en tus ojos,
recuerdo como el sol en tu mirada
arrancaba de mi senda los abrojos.
Como sienten los árboles al viento
así sentí la magia de tu risa,
rima que entre sus notas y su acento
musitaba canciones en la brisa.
Olvidar hoy puedo las horas sin sentido,
no volverán mis sueños a sus dogales presos,
a ras de un cielo de místico encendido
me elevaré en el roce silente de tus besos.
Ojala el destino nos encuentre de la mano
recorriendo de sus rutas cada legua,
oraré al sentirme de tenerte ufano
y hasta el fin del tiempo te amaré sin tregua.
______________________
Emilio Mejía Luarca
(1998)
Mujer, has sido amanecer y abrigo,
idílico es tu amor que todo exime,
riqueza que con la aurora yo bendigo,
infinita verdad que me redime.
Antes de ti, la daga del hastío
mutilaba mis adentros por tu ausencia,
así vagué doliente el mundo mío
umbrío sin tu luz, sin tu presencia.
Radiante apareciste y de la nada
ostentaste la paz que hay en tus ojos,
recuerdo como el sol en tu mirada
arrancaba de mi senda los abrojos.
Como sienten los árboles al viento
así sentí la magia de tu risa,
rima que entre sus notas y su acento
musitaba canciones en la brisa.
Olvidar hoy puedo las horas sin sentido,
no volverán mis sueños a sus dogales presos,
a ras de un cielo de místico encendido
me elevaré en el roce silente de tus besos.
Ojala el destino nos encuentre de la mano
recorriendo de sus rutas cada legua,
oraré al sentirme de tenerte ufano
y hasta el fin del tiempo te amaré sin tregua.
______________________
Emilio Mejía Luarca
(1998)
Última edición: