plumaparada
Poeta recién llegado
Hace falta un lente que traspase el vestido
un camino que acabe junto con la tarde
hace falta un pliegue de nuestro orgullo
un molde de tristeza que nos aliente
hace falta la mentira piadosa
o el razonamiento lógico de un elefante.
Hacen falta más mariposas en la miseria
esperanzas de fusileros engatillados
hace mucha falta el pelotón de los Buendia
para eliminar a ciertos coroneles extraviados
hacen falta las piedras prehistóricas de Macondo.
Hace falta sonreír por ironía
y por pura mentalidad positiva,
hacen falta nauseas en el sexo
en los cuarteles, en la guerra
hace falta un niño en el cielo
de dolor de rabia
de profunda violación de la curia.
Me hacen faltas los poemas
de Borges, de Cataño de Estela
de la Storni
rumbo a las olas en alas de su poesía,
me hace falta el beso de la noche
en las caderas de mi sosegada existencias.
Me hace falta tú como bandera
flameando en mis dedos
escondida del tigre, del chacal
de tu vida de cenicienta.
Hace falta mirar de reojo las manzanas
las peras,
las magnolias y tus pechos
de princesa ya desierta.
Hace falta un convento con esclavas y misses ultrajadas
me hace falta el "Facebook" en la punta del zapato
en el día a día de la muerte que nos acecha.
Me hacen falta los 43 desaparecidos,
los hijos crecidos,
lo embutidos de mi abuela;
todo me hace falta en esta triste
tarde de carraspera...
un camino que acabe junto con la tarde
hace falta un pliegue de nuestro orgullo
un molde de tristeza que nos aliente
hace falta la mentira piadosa
o el razonamiento lógico de un elefante.
Hacen falta más mariposas en la miseria
esperanzas de fusileros engatillados
hace mucha falta el pelotón de los Buendia
para eliminar a ciertos coroneles extraviados
hacen falta las piedras prehistóricas de Macondo.
Hace falta sonreír por ironía
y por pura mentalidad positiva,
hacen falta nauseas en el sexo
en los cuarteles, en la guerra
hace falta un niño en el cielo
de dolor de rabia
de profunda violación de la curia.
Me hacen faltas los poemas
de Borges, de Cataño de Estela
de la Storni
rumbo a las olas en alas de su poesía,
me hace falta el beso de la noche
en las caderas de mi sosegada existencias.
Me hace falta tú como bandera
flameando en mis dedos
escondida del tigre, del chacal
de tu vida de cenicienta.
Hace falta mirar de reojo las manzanas
las peras,
las magnolias y tus pechos
de princesa ya desierta.
Hace falta un convento con esclavas y misses ultrajadas
me hace falta el "Facebook" en la punta del zapato
en el día a día de la muerte que nos acecha.
Me hacen falta los 43 desaparecidos,
los hijos crecidos,
lo embutidos de mi abuela;
todo me hace falta en esta triste
tarde de carraspera...
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