Vazquiano
Kevin vazquez castañon
Estabas ausente, todos esos dias
del otoño cuando te tuve, mientras podias
y puedes, enseñarme a mi a la vera de la candela...
¡La felicidad del mar entero en una sola nota de placeres oscuros!.
Pero te fuiste, como viniste, otra vez al mar abierto del que habias venido.
Y, como yo no te quise otra vez a mi lado, me devolviste el golpe sonando en todo el mar
como culebras y conduciendo tu vida hacia el cuento corto, por no decir ofensivo.
Asi es que te doy amor, y me das palos. Por eso te pongo verde en este poema ya desconocido para mi.
del otoño cuando te tuve, mientras podias
y puedes, enseñarme a mi a la vera de la candela...
¡La felicidad del mar entero en una sola nota de placeres oscuros!.
Pero te fuiste, como viniste, otra vez al mar abierto del que habias venido.
Y, como yo no te quise otra vez a mi lado, me devolviste el golpe sonando en todo el mar
como culebras y conduciendo tu vida hacia el cuento corto, por no decir ofensivo.
Asi es que te doy amor, y me das palos. Por eso te pongo verde en este poema ya desconocido para mi.