Diana Kent
Poeta recién llegado
Circunscripta va la luna
dibujando el firmamento
tácito de nombres,
de razones o premuras.
Languidez de sentimiento
en mi ebrio corazón
de espanto
por apasionarse.
Sentir
desalojada el alma,
la piel,
de aromas y sabores
ya no ocultos.
De trago amargo
repetido
en el café con crema y canela.
Ser sin querer
tan sólo una mueca
en devenir cotidiano.
Los mismos papeles
que miman el aire
y la propia voz que estalla
cual tormenta
en brutal desfachatez...
como epígrafe de cuento:
juro que así fue.
dibujando el firmamento
tácito de nombres,
de razones o premuras.
Languidez de sentimiento
en mi ebrio corazón
de espanto
por apasionarse.
Sentir
desalojada el alma,
la piel,
de aromas y sabores
ya no ocultos.
De trago amargo
repetido
en el café con crema y canela.
Ser sin querer
tan sólo una mueca
en devenir cotidiano.
Los mismos papeles
que miman el aire
y la propia voz que estalla
cual tormenta
en brutal desfachatez...
como epígrafe de cuento:
juro que así fue.