SCyL
Poeta recién llegado
Tuve miedo de perder lo querido
tanto que insensibilicé mi llanto antes de tiempo;
es cierto, tuve tanto miedo
que me quedé en silencio
Y mientras te escribo
evoco tus pies y tu sexo
tu compañía y tu feroz candor
que bastaban para hacer de mi voz, tu voz
Lamento no haber dejado yo algo en ti,
ni mis versos, ni mi sexo, ni mi voz;
lo lamento tanto
que podría desentenderme del tiempo
Porque has de saber
que siempre fui tuyo y tú mía
que a veces te amaba y odiaba con locura
y que nunca te quise perder del todo
Y aún cuando te escribo
una sensación extraña me impide
me frustra, me castra
las ganas de decir que no te lloré por puro orgullo
Pero te amé como a pocos amé y amaré
y aunque torpes intentos de amor mostré
era todo lo que podía dar.
Espero perdones mi imperfección
(que más da, yo perdoné la tuya)
y mi precipitación a perderte
no supe amar como tu lo querías
ni llorar frente a la gente
Digamos pues que me regalo este poema
en firme intención
de gritarte te amo por ultima vez
y consolar mi desolado llanto
y consolar mi desolado llanto
[FONT="]
(H.R.C.)
(H.R.C.)