Aún recuerdo cuando que me decías,
que te enamoró mi alegre simpatía,
que amabas tanto mi sensibilidad,
que de mi te habías enamorado,
cuando conociste mi humanidad.
Que te gustaba que ayudara a otros,
para ti valía más que el oro mi corazón,
que como yo nadie te había amado,
que deseabas quedarte a mi lado,
pues te extasiaba mi desbordada pasión.
Hoy, lo que de mi te había enamorado
ha sido lo que de mí te ha alejado,
no soportas que tenga una sola amiga,
crees que algo más estoy buscando.
No te gusta que tenga un acto de caballerosidad,
niña, ¿por qué lo ves de manera tan equivocada?
ya me he vuelto para ti un ejemplo de deslealtad,
ahora dices que ya de mí no estás enamorada,
que por ser como soy, en mí no puedes confiar.
Y si supieras que me duele en el alma,
todas esas horribles cosas que me dices,
¿acaso ya no puedo complacerte en nada?
pues te alejas enojada y me dejas cicatrices.
Todo lo que soy, es lo que te he dado,
lo que aquí ves, es lo más que puedo dar,
y amarte como yo te amo
nada ni nadie, lo ha podido cambiar.
A nadie le he dado lo que por amor te dí,
¿olvidaste entre esas telarañas que yo te amo?,
sólo por ti, podría arrancarme de vivir,
¡si tan sólo recordaras que yo me muero por ti.!
Ahora me dices tajante que por ti,
nunca hice nada extraordinario,
que los cientos de poemas que te escribí,
para ti ahora no tienen significado,
ahora dudas que de ti, yo esté enamorado.
Ahora yo soy el más mentiroso,
Para ti, me volví un ser tan miserable,
a ti te encantaba mi forma loca de amarte,
ahora mi defecto, es que soy insaciable.
Y que busco otros cuerpos,
para darles lo que te daba a ti,
mi niña ¿por qué estás tan ciega?,
si supieras que sin ti no puedo vivir.
Ojalá un día pudiera cambiar,
y ser el hombre que tu quieres,
recuerda que sólo a ti te quiero amar,
y que no me importan otras mujeres.
Mi niña: no tienes porque sentir,
un solo gramo de celos,
mi cuerpo y alma son sólo para ti,
ojalá un día, puedas entenderlo,
y que en ese instante aún siga aquí,
porque sin ti yo me estoy muriendo