Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Y heme aquí,
con el pecho abierto,
con las venas sangrantes,
con el suspiro pleno,
con el desgarrado sentimiento,
¡Amándote como nadie!
Enternecido entre tus ojos,
con el brillo sereno,
con la luz majestuosa,
que brinda a mi vida... esperanza,
dejando latir corazón...
Solo basta una sonrisa,
que el cielo se abre para mí,
con el perfume de tu cuello,
que bendito y delicado es,
¿Acaso poeta podría describirte?
bella, majestuosa y dulce,
enamorado de tu estela,
deseando tu piel nívea,
entre los senderos de un sueño,
camino y divago cuando estas cerca de mí...
Sean mis rosas dejadas a tus pies,
que nuevamente os digo...
¡Heme aquí!
con el pecho abierto,
con las venas sangrantes,
con el suspiro pleno,
con el desgarrado sentimiento,
¡Amándote como nadie!
Desesperado sin tu sombra,
muriendo poco a poco si te alejas,
es mi destino al que tanto reñí,
que ahora bendigo...
¡Por que estas aquí!
siendo tus ojos,
laberintos sublimes para perderme,
siendo tú figura,
la razón de mis fantasías,
con tu voz angelical...
con tus coqueteos femeninos...
Que has enloquecido mi alma,
y aquí pregunto...
¿Acaso podría un pobre loco como yo describirte?
¡Un poema sin nombre!
que sabes lleva el tuyo...
¡Una canción eterna!
¡Una sonata en mi memoria!
¡Todo! todo... por conseguir tu amor...
Y heme aquí,
con el pecho abierto,
con las venas sangrantes,
con el suspiro pleno,
con el desgarrado sentimiento,
¡Amándote como nadie!
L.V.
con el pecho abierto,
con las venas sangrantes,
con el suspiro pleno,
con el desgarrado sentimiento,
¡Amándote como nadie!
Enternecido entre tus ojos,
con el brillo sereno,
con la luz majestuosa,
que brinda a mi vida... esperanza,
dejando latir corazón...
Solo basta una sonrisa,
que el cielo se abre para mí,
con el perfume de tu cuello,
que bendito y delicado es,
¿Acaso poeta podría describirte?
bella, majestuosa y dulce,
enamorado de tu estela,
deseando tu piel nívea,
entre los senderos de un sueño,
camino y divago cuando estas cerca de mí...
Sean mis rosas dejadas a tus pies,
que nuevamente os digo...
¡Heme aquí!
con el pecho abierto,
con las venas sangrantes,
con el suspiro pleno,
con el desgarrado sentimiento,
¡Amándote como nadie!
Desesperado sin tu sombra,
muriendo poco a poco si te alejas,
es mi destino al que tanto reñí,
que ahora bendigo...
¡Por que estas aquí!
siendo tus ojos,
laberintos sublimes para perderme,
siendo tú figura,
la razón de mis fantasías,
con tu voz angelical...
con tus coqueteos femeninos...
Que has enloquecido mi alma,
y aquí pregunto...
¿Acaso podría un pobre loco como yo describirte?
¡Un poema sin nombre!
que sabes lleva el tuyo...
¡Una canción eterna!
¡Una sonata en mi memoria!
¡Todo! todo... por conseguir tu amor...
Y heme aquí,
con el pecho abierto,
con las venas sangrantes,
con el suspiro pleno,
con el desgarrado sentimiento,
¡Amándote como nadie!
L.V.