Alberto Minés
Poeta fiel al portal
Soy la gota que sobra en la botella de vino,
el polvo de un viejo sofá,
el llanto de un niño
perdido en medio de la ciudad.
Tú... tú eres el chorro de sangre
De alguien golpeado al pelear
Eres la lágrima jamás llorada
Eres la ola de un mar, tranquila y desesperada.
Eres el silencio de una mujer herida,
Eres el minuto que olvide gastar,
Eres la vida aun no dispuesta para vivir,
La esperanza jamás olvidada.
Mi alma es el examen desaprobado,
El libro guardado en el fondo de un cajón,
tu agenda olvidada a fin de año,
y por que no? la servilleta doblada en dos.
Eres la batalla terminada al amanecer,
Yo el guerrero sin armadura ni espada,
Eres un rosal en plena montaña
Y yo la hoja de otoño desapercibida al caer.
Soy la letra de una canción enamorada
Como también el poema sin titulo
El halago en un momento ridículo
El cuento donde no hay caballeros ni hadas.
Eres la llamada telefónica esperada
Eres el café amargo que tanto me gusta
la almohada blanca de mi cama,
la respuesta a todas mis dudas.
Soy el extranjero que no entiende el dialecto,
La lluvia incansable de toda una tarde,
Soy tu firma mal hecha en una carta notarial
El idioma que aprendiste y hablas perfecto.
Eres la esencia de todo mi vivir
La inspiración de todos mis aciertos
La cura a cada uno de mis defectos
Y la locura que me obliga a escribir así.
el polvo de un viejo sofá,
el llanto de un niño
perdido en medio de la ciudad.
Tú... tú eres el chorro de sangre
De alguien golpeado al pelear
Eres la lágrima jamás llorada
Eres la ola de un mar, tranquila y desesperada.
Eres el silencio de una mujer herida,
Eres el minuto que olvide gastar,
Eres la vida aun no dispuesta para vivir,
La esperanza jamás olvidada.
Mi alma es el examen desaprobado,
El libro guardado en el fondo de un cajón,
tu agenda olvidada a fin de año,
y por que no? la servilleta doblada en dos.
Eres la batalla terminada al amanecer,
Yo el guerrero sin armadura ni espada,
Eres un rosal en plena montaña
Y yo la hoja de otoño desapercibida al caer.
Soy la letra de una canción enamorada
Como también el poema sin titulo
El halago en un momento ridículo
El cuento donde no hay caballeros ni hadas.
Eres la llamada telefónica esperada
Eres el café amargo que tanto me gusta
la almohada blanca de mi cama,
la respuesta a todas mis dudas.
Soy el extranjero que no entiende el dialecto,
La lluvia incansable de toda una tarde,
Soy tu firma mal hecha en una carta notarial
El idioma que aprendiste y hablas perfecto.
Eres la esencia de todo mi vivir
La inspiración de todos mis aciertos
La cura a cada uno de mis defectos
Y la locura que me obliga a escribir así.
:: .
:: , nos leemos pronto.