Eres impalpable y alta como una torre de fuego,
más allá de tu silencio las cosas se poblaban con tu nombre
para saberte cierta, entre la noche y los árboles,
te hablé de mi porvenir entre flores y cantos imposibles,
tracé en tu pecho presagios
y deshice tu piel luminosa y su música secreta,
encendí tu imagen perversa y dulcísima,
tu imagen que se multiplica por objetos y ciudades y mujeres,
tu imagen que tiene mi rostro.
Antes de mí
existías en la noche
en los pasajes indelebles de la noche
entre sueños y párpados de fuego,
entre lo líquido de la noche.
Antes de mí llevabas en el talle una guirnalda incendiada...
entre sombras rotas y espejos.
Antes de mí nada era cierto
nada era tiempo...
más allá de tu silencio las cosas se poblaban con tu nombre
para saberte cierta, entre la noche y los árboles,
te hablé de mi porvenir entre flores y cantos imposibles,
tracé en tu pecho presagios
y deshice tu piel luminosa y su música secreta,
encendí tu imagen perversa y dulcísima,
tu imagen que se multiplica por objetos y ciudades y mujeres,
tu imagen que tiene mi rostro.
Antes de mí
existías en la noche
en los pasajes indelebles de la noche
entre sueños y párpados de fuego,
entre lo líquido de la noche.
Antes de mí llevabas en el talle una guirnalda incendiada...
entre sombras rotas y espejos.
Antes de mí nada era cierto
nada era tiempo...