Leí intensidad, no en tu piel,
Sino debajo de ella
en tu desnudez con forma de palabras
Donde tu subjetividad embriaga,
a la vez que enaltece,
la dulzura de tus caprichos
Musa anónima ¿qué habrás hecho?
Tus versos no me corresponden
Funcionan como un espejo
en el cual mi reflejo se distorsiona
Allí veo en mí que una vez más,
sentimientos ambiguos se entrelazan en mi inconsciente
¿querer quererte menos?
¿querer quererte más?
La inseguridad asoma en tanto que la amargura me excita
Porque lo que fue dulce para otra es,
ahora
amargo para mí
Porque la perfección es tediosa
Allí descubro que entre un colapso de emociones
que despertaron,
que despertaste involuntariamente,
mi egoísmo se funde
Sé que es mucho pedir,
pero confieso querer ser digna de tu inspiración