POEMA XI
Allí en la sombra
expande aromas
el negro de sus cabellos.
El mar dilata las miradas
huyen los silencios
cabalgando al ritmo de su gracia.
Etérea concepción
difuminada en el arco
de sus ojos,
minúscula ráfaga de pétalos
cargando el éter
de mis penas.
Por las tardes vegetales
cruzan mis versos
cargados de primaveras,
en la quietud de la sombra
duermen algunos besos
disfrazados de codicia.
EBAN
Última edición: