Cae noche de una vez,
no a gotas.
Cae sobre la espada a medio herir
y solo deja fuera
el puño ungido en sangre.
Quiebra el atardecer
sobre los hombros de Atlas,
en el arco de la ventana
donde solía estar.
Tráeme tus demonios,
tu soledad, tus vigilias,
tus entrañas tejidas por Venus.
Cae sobre esta carencia de olvido,
de ella, de mi,
de nosotros.
Concédeme así el arcano néctar
de morir en otra vida.
Cae noche de una vez,
por favor
no a gotas.
Cae sobre la espada a medio herir
y solo deja fuera
el puño ungido en sangre.
Quiebra el atardecer
sobre los hombros de Atlas,
en el arco de la ventana
donde solía estar.
Tráeme tus demonios,
tu soledad, tus vigilias,
tus entrañas tejidas por Venus.
Cae sobre esta carencia de olvido,
de ella, de mi,
de nosotros.
Concédeme así el arcano néctar
de morir en otra vida.
Cae noche de una vez,
por favor