hombrebicho
Poeta asiduo al portal
POEMA XLVIII, ÁNGEL Y DEMONIO
Tú y yo juntos no podemos estar,
somos un ángel y un demonio,
yo soy el fuego y tú eres el mar.
somos un ángel y un demonio,
yo soy el fuego y tú eres el mar.
Tú eres mi ángel especial,
y yo soy un demonio al que no debes amar.
y yo soy un demonio al que no debes amar.
Sé que me quieres,
pero sabes que no me puedes amar,
tú eres azúcar y yo soy la sal.
pero sabes que no me puedes amar,
tú eres azúcar y yo soy la sal.
Sé que conmigo quieres estar,
pero es tan difícil como ver a la luna aterrizar.
pero es tan difícil como ver a la luna aterrizar.
Tú eres mi ángel especial,
eres el único tesoro que tuve,
pero tú eres el bien y yo soy el mal.
eres el único tesoro que tuve,
pero tú eres el bien y yo soy el mal.
Tomaste una decisión,
dejaste al demonio escapar,
cariño, por mi nunca lo pases mal.
dejaste al demonio escapar,
cariño, por mi nunca lo pases mal.
Te queda el consuelo,
de que el demonio siempre te va a amar.
de que el demonio siempre te va a amar.
Juntos no podemos estar,
nos queremos y nos amamos.
pero yo soy una gota de fuego y tú de mar.
nos queremos y nos amamos.
pero yo soy una gota de fuego y tú de mar.
Mi ángel, no puedo soportar,
el que por mi lo pases mal.
el que por mi lo pases mal.
Tu vives en el cielo,
los dos como locos nos queremos,
pero tú eres luz y yo la oscuridad.
los dos como locos nos queremos,
pero tú eres luz y yo la oscuridad.
Juan Alonso Colete Dominguez