Adolfo Jaramillo
ADOLFO JARAMILLO
Aún suelo escuchar las mismas canciones que oíamos juntos.
Todavía me prgunta por ti mi alma...
le digo que pronto volverás.
Aún frecuento los lugares a los que te gustaba ir.
aunque mis pupilas se inundan con lágrimas,
mi boca disfraza mi tristeza con sonrisas.
lo único que alejé, para siempre de mi
fue la compañía de tud amigos, y de los mios.
se empecinan en recordarme tu partida.
Mis oídos se hacen sordos,
pero mi alma escuha atenta...
no tienes idea de cuánto duele.
Me he hecho cargo de cuidar a tus peces,
de pasear a tu perro.
Hasta ellos saben que no es lo mismo;
inclusive ellos, extrañan tu presencia...
también ellos sufren con tu ausencia.
Como puedes darte cuenta,
he intentado mantener tu recuerdo intacto;
tal ocmo me gustabas.
No te visito, porque siempre estás conmigo.
Tu sepulcro me da miedo...
recordar tu muerte es aberrante.
Es por eso que cadad día
te recuerdo llena de vida, alegre e
inocente...
tal como eras,
tal como te quíso mi corazón.
Todavía me prgunta por ti mi alma...
le digo que pronto volverás.
Aún frecuento los lugares a los que te gustaba ir.
aunque mis pupilas se inundan con lágrimas,
mi boca disfraza mi tristeza con sonrisas.
lo único que alejé, para siempre de mi
fue la compañía de tud amigos, y de los mios.
se empecinan en recordarme tu partida.
Mis oídos se hacen sordos,
pero mi alma escuha atenta...
no tienes idea de cuánto duele.
Me he hecho cargo de cuidar a tus peces,
de pasear a tu perro.
Hasta ellos saben que no es lo mismo;
inclusive ellos, extrañan tu presencia...
también ellos sufren con tu ausencia.
Como puedes darte cuenta,
he intentado mantener tu recuerdo intacto;
tal ocmo me gustabas.
No te visito, porque siempre estás conmigo.
Tu sepulcro me da miedo...
recordar tu muerte es aberrante.
Es por eso que cadad día
te recuerdo llena de vida, alegre e
inocente...
tal como eras,
tal como te quíso mi corazón.