Poema I
Tras la ventana,
hecha añicos y rota,
se extiende un paisaje
de pocos soles y lunas heridas.
El escarabajo avanza
dando tumbos
entre escollos y superfluos;
y cuando la ilusión
peina el horizonte
y lo vislumbra,
toca su espalda el miedo,
su sombra chapucera.
Y continúa el camino,
hasta que la realidad
lo mata,
de una pisada.
Tras la mirada
lo sólido de la nada,
un vacío repleto de espanto,
el perdón o la venganza;
y lo más importante,
el enigma, el misterio
que aguarda
tras el dolor y el llanto,
de la propia existencia.
Churruka, 01.06.2007
Tras la ventana,
hecha añicos y rota,
se extiende un paisaje
de pocos soles y lunas heridas.
El escarabajo avanza
dando tumbos
entre escollos y superfluos;
y cuando la ilusión
peina el horizonte
y lo vislumbra,
toca su espalda el miedo,
su sombra chapucera.
Y continúa el camino,
hasta que la realidad
lo mata,
de una pisada.
Tras la mirada
lo sólido de la nada,
un vacío repleto de espanto,
el perdón o la venganza;
y lo más importante,
el enigma, el misterio
que aguarda
tras el dolor y el llanto,
de la propia existencia.
Churruka, 01.06.2007