praga
Poeta recién llegado
I
para llegar a tu sombra tuve
que haber plantado miles de estacas
al borde de los caminos
marcas cuneiformes como un alfabeto
aerodinamico y persistente
para llegar a tu sombra
debia conocer entonces sobre botanica
sobre injertos
sobre las facultades del viento
y miles de cosas insignificantes
porque no servian para crear pan
ni para sostener el agua
para llegar hasta la frontera
del espacio que iluminas con tu sombra
he comprendido la melodia
de las estalactitas
y medido el espacio y el tiempo de
cada unicornio en el universo
y sin tocarte he entrado
y sin mirarte te conozco
reconozco cada planeta del
universo que sostienes en tu sombra.
II
y estamos los dos solos
cada uno en la orilla de sus argumentos
vestidos con cosquillas en la oreja
viendo a los niños de las aves
abrir sus fauces como agujeros
negros tratando de devorarse
a sus padres. vemos a los heliotropos
creciendo en las avenidas
entre cada carro abandonado
porque se acabaron las reservas
de petroleo, porque ya no necesitan
moverse tanto como antes
descubrieron la felicidad
la tranquilidad, la adrenalina
en juntar las hojas secas, en reciclar
sus chompas, sus pantalones vaqueros.
vemos como se llenan los manzanos
de flores en la television
que aun transmite, sólo por no
perder alguna vieja costumbre:
la nostalgia pues, la nostalgia.
y estamos los dos solos, parados
en medio de una ciudad donde nadie
teme ser atropellado, y me sonries.
III
te amo por mandala por ciruela y
por estornudo, te necesito porque
en el inmenso remanso de las elipsis
algo ilumina la pradera, un trueno
tal vez, un zepelin perdido
en el tiempo, huyendo
de las fauces de la realidad.
te amo por cintura, por anteojos
por mandala otra vez. te quiero
lisonjera, lisurienta, ocupada
en salvar el mundo, en terminar
de enladrillar el mundo.
te amo dulzura de algodon, brisa
tropical, nieve en el Sahara.
me lleno de tu cordura, y puedo
respirar hondo. me atosigo
de tu intemperie, de tu esta bien
a las 1 y a las dos,
y a las siempre esta bueno
quererte asi, en un zepelin
sin timón sin rumbo sin capitán.
IV
los colores llamativos de las
telefonistas en las veredas, los
carros sangucheros, el Amazonas
y el Orinoco, y los Andes enteros
el Titicaca y el puma que duerme
en su corazón de mimbre,
las muñecas de plástico y de
porcelana, las lunas
las intermitentes lunas de los
comercios a las 2 de la mañana
un inhodoro herrumbroso, las
cañarias cantarinas, las palmeras
de trescientos metros, los
columpios abandonados, las cigueñas
los pelicanos los gallinazos tambien
el perfume de los camellos de alquitran
el silencioso Erebo y su leche de
las mañanas, la garua y el estio
creciendo cada vez que se da un paso.
V
quieres estirar como goma de
mascar el tiempo entre nosotros,
quieres hacer que una vida alcance
para tantas palabras, pero yo
te digo, el castellano es un
lenguaje hecho de palabras fantasmas
hecho de olvidos y pesares
hecho de intransigencias
de desvarios, de miedos
de tardanzas ayeres futuros
momentos. mejor calla
escucha como esa nube susurra.
VI
las olas, esos seres intransigentes
e insistentes, bucolicos
y volubles, me han enseñado a
intentar ha lograr ha presionar
hasta el final, ha llegar al final
y si no alcanzas intentar otra vez
y si no pudes abrazar toda la arena
intentar otra vez con mas fuerza
hasta que pueda hundir todo tu
continente bajo mi abrazo.
VII
yo sé. las explicaciones carecen
de espacio cuando dos conjuntos
trazan una metafora como una
elipse, una conjunción
y el resultado de la forma que presentan
está debidamente organizada.
yo sé. ese es parte de mi trabajo
haberme dado la tarea
así en futuro perfecto
sin condicionales
de haber crecido, de decir sí
si es sí y aunque sea no decir
sí. y cuando dices sí decir sí
y cuando dices puede ser entender
que se dislumbran los resquicios
de un sí, sólo si. o también sí.
VIII
yo amo
tu me amas
él ama
nosotros amamonos
vosotros me amaís
ellos también
usos del indefinido
verbo amar.
IX
más aquí y acá de las risas
de los pronombres posesivos
en las calles donde un auto
ilumina su vuelo terodáctilo
tu sombra crece del costado
azul de mis labios.
del lado amarillo naces tú.
Nota: Falta un poema, el decimo, que lo traeremos luego. Esta pequeña novela en verso fue escrito por culpa de la brisa, que depende tanto de los cambios climáticos. Luego de esto estoy con la cacerina vacía, si alguien quiere todavía puedo disparar, aunque tal vez nos enfrentemos sólo con bayoneta.
para llegar a tu sombra tuve
que haber plantado miles de estacas
al borde de los caminos
marcas cuneiformes como un alfabeto
aerodinamico y persistente
para llegar a tu sombra
debia conocer entonces sobre botanica
sobre injertos
sobre las facultades del viento
y miles de cosas insignificantes
porque no servian para crear pan
ni para sostener el agua
para llegar hasta la frontera
del espacio que iluminas con tu sombra
he comprendido la melodia
de las estalactitas
y medido el espacio y el tiempo de
cada unicornio en el universo
y sin tocarte he entrado
y sin mirarte te conozco
reconozco cada planeta del
universo que sostienes en tu sombra.
II
y estamos los dos solos
cada uno en la orilla de sus argumentos
vestidos con cosquillas en la oreja
viendo a los niños de las aves
abrir sus fauces como agujeros
negros tratando de devorarse
a sus padres. vemos a los heliotropos
creciendo en las avenidas
entre cada carro abandonado
porque se acabaron las reservas
de petroleo, porque ya no necesitan
moverse tanto como antes
descubrieron la felicidad
la tranquilidad, la adrenalina
en juntar las hojas secas, en reciclar
sus chompas, sus pantalones vaqueros.
vemos como se llenan los manzanos
de flores en la television
que aun transmite, sólo por no
perder alguna vieja costumbre:
la nostalgia pues, la nostalgia.
y estamos los dos solos, parados
en medio de una ciudad donde nadie
teme ser atropellado, y me sonries.
III
te amo por mandala por ciruela y
por estornudo, te necesito porque
en el inmenso remanso de las elipsis
algo ilumina la pradera, un trueno
tal vez, un zepelin perdido
en el tiempo, huyendo
de las fauces de la realidad.
te amo por cintura, por anteojos
por mandala otra vez. te quiero
lisonjera, lisurienta, ocupada
en salvar el mundo, en terminar
de enladrillar el mundo.
te amo dulzura de algodon, brisa
tropical, nieve en el Sahara.
me lleno de tu cordura, y puedo
respirar hondo. me atosigo
de tu intemperie, de tu esta bien
a las 1 y a las dos,
y a las siempre esta bueno
quererte asi, en un zepelin
sin timón sin rumbo sin capitán.
IV
los colores llamativos de las
telefonistas en las veredas, los
carros sangucheros, el Amazonas
y el Orinoco, y los Andes enteros
el Titicaca y el puma que duerme
en su corazón de mimbre,
las muñecas de plástico y de
porcelana, las lunas
las intermitentes lunas de los
comercios a las 2 de la mañana
un inhodoro herrumbroso, las
cañarias cantarinas, las palmeras
de trescientos metros, los
columpios abandonados, las cigueñas
los pelicanos los gallinazos tambien
el perfume de los camellos de alquitran
el silencioso Erebo y su leche de
las mañanas, la garua y el estio
creciendo cada vez que se da un paso.
V
quieres estirar como goma de
mascar el tiempo entre nosotros,
quieres hacer que una vida alcance
para tantas palabras, pero yo
te digo, el castellano es un
lenguaje hecho de palabras fantasmas
hecho de olvidos y pesares
hecho de intransigencias
de desvarios, de miedos
de tardanzas ayeres futuros
momentos. mejor calla
escucha como esa nube susurra.
VI
las olas, esos seres intransigentes
e insistentes, bucolicos
y volubles, me han enseñado a
intentar ha lograr ha presionar
hasta el final, ha llegar al final
y si no alcanzas intentar otra vez
y si no pudes abrazar toda la arena
intentar otra vez con mas fuerza
hasta que pueda hundir todo tu
continente bajo mi abrazo.
VII
yo sé. las explicaciones carecen
de espacio cuando dos conjuntos
trazan una metafora como una
elipse, una conjunción
y el resultado de la forma que presentan
está debidamente organizada.
yo sé. ese es parte de mi trabajo
haberme dado la tarea
así en futuro perfecto
sin condicionales
de haber crecido, de decir sí
si es sí y aunque sea no decir
sí. y cuando dices sí decir sí
y cuando dices puede ser entender
que se dislumbran los resquicios
de un sí, sólo si. o también sí.
VIII
yo amo
tu me amas
él ama
nosotros amamonos
vosotros me amaís
ellos también
usos del indefinido
verbo amar.
IX
más aquí y acá de las risas
de los pronombres posesivos
en las calles donde un auto
ilumina su vuelo terodáctilo
tu sombra crece del costado
azul de mis labios.
del lado amarillo naces tú.
Nota: Falta un poema, el decimo, que lo traeremos luego. Esta pequeña novela en verso fue escrito por culpa de la brisa, que depende tanto de los cambios climáticos. Luego de esto estoy con la cacerina vacía, si alguien quiere todavía puedo disparar, aunque tal vez nos enfrentemos sólo con bayoneta.
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