Javier Lorenzo
Poeta recién llegado
Fueron dos o tres,
uno hablaba de tus manos
otro hacía hincapié en el árbol
manos de caricias extinguidas,
ríos de piel y labios rojos,
el otro hablaba de la eternidad
entendida como mansa seda de siempre,
fueron dos
o tres, ahora con seguridad
tres poemas que están impagos
tres poemas por cobrar,
no es moneda de pago
tu lado vacío de la cama
tus pasos que ya no sobre el parquet
mis bolsillos vacíos de tus palabras,
mis besos dando vueltas en el aire
hasta caer muertos sobre el televisor,
no es moneda de pago
el argumento que quedó inconcluso,
los conciertos de Bach ahora inmundos,
los candelabros sin esas velas.
Fueron tres poemas
son tres poemas sin cobrar,
y ahora que la puerta se abre,
ahora que aparecés después de siglos,
mientras te desnudás
dejo mi coraza a un lado
y comienzo a extender el recibo.
uno hablaba de tus manos
otro hacía hincapié en el árbol
manos de caricias extinguidas,
ríos de piel y labios rojos,
el otro hablaba de la eternidad
entendida como mansa seda de siempre,
fueron dos
o tres, ahora con seguridad
tres poemas que están impagos
tres poemas por cobrar,
no es moneda de pago
tu lado vacío de la cama
tus pasos que ya no sobre el parquet
mis bolsillos vacíos de tus palabras,
mis besos dando vueltas en el aire
hasta caer muertos sobre el televisor,
no es moneda de pago
el argumento que quedó inconcluso,
los conciertos de Bach ahora inmundos,
los candelabros sin esas velas.
Fueron tres poemas
son tres poemas sin cobrar,
y ahora que la puerta se abre,
ahora que aparecés después de siglos,
mientras te desnudás
dejo mi coraza a un lado
y comienzo a extender el recibo.