Vazquiano
Kevin vazquez castañon
Por ella. 1
En esa tranquila noche de verano,
cuando el invierno estaba de costado,
y la almohada caliente, aún adormecida,
pensaba yo, en esa chica morena.
Decíame, cuánto tenía que tener de buena
esa hora dada, de por si, esperada para mi.
Pensativa, llorona, de agua silenciada,
por los puentes turbios, dela mar bravía.
Principal castiza de cabellos rubios.
Junto con sus leonados rizos, llevando,
en ella, el portar y el porte bienaventurado,
de tantas noches de tiernos y queridos labios.
En esa tranquila noche de verano,
cuando el invierno estaba de costado,
y la almohada caliente, aún adormecida,
pensaba yo, en esa chica morena.
Decíame, cuánto tenía que tener de buena
esa hora dada, de por si, esperada para mi.
Pensativa, llorona, de agua silenciada,
por los puentes turbios, dela mar bravía.
Principal castiza de cabellos rubios.
Junto con sus leonados rizos, llevando,
en ella, el portar y el porte bienaventurado,
de tantas noches de tiernos y queridos labios.