Rosita Caro
Poeta recién llegado
Ya no te amo como te amaba,
porque a cambio de amarte
fui amando a la silueta de los árboles,
al agua que baja de la montaña
y corre bajo el puente,
fui amando a los perros de la calle,
amando a las nubes negras a punto del desborde,
fui amando profundamente lo que mis ojos descubrieron
cuando dejé de amarte.
Ya no te amo como te amaba,
yo diría... que amo más a un cigarro a medio consumir,
amo más a la gravilla que pisan mis pies,
amo más la locura de un indigente,
a esa quieta luna que no deja de mirarme,
amo a la sabiduría y la lentitud
de los que envejecen
más que a ti... a ellos amo.
No fijé la mirada en cosas maravillosas,
no distinguí que las rosas podían
tener más de mil colores,
¡Cómo amo a las flores que adornan mis días!
Con la misma intensidad con que te amé o más...
a ellas las amo.
Hoy tengo ojos
para mirar
lo que no existía por amarte.
Ya no te amo como te amaba,
ni volveré a amarte jamás,
porque ahora amo a los días
que me acompañan.
porque a cambio de amarte
fui amando a la silueta de los árboles,
al agua que baja de la montaña
y corre bajo el puente,
fui amando a los perros de la calle,
amando a las nubes negras a punto del desborde,
fui amando profundamente lo que mis ojos descubrieron
cuando dejé de amarte.
Ya no te amo como te amaba,
yo diría... que amo más a un cigarro a medio consumir,
amo más a la gravilla que pisan mis pies,
amo más la locura de un indigente,
a esa quieta luna que no deja de mirarme,
amo a la sabiduría y la lentitud
de los que envejecen
más que a ti... a ellos amo.
No fijé la mirada en cosas maravillosas,
no distinguí que las rosas podían
tener más de mil colores,
¡Cómo amo a las flores que adornan mis días!
Con la misma intensidad con que te amé o más...
a ellas las amo.
Hoy tengo ojos
para mirar
lo que no existía por amarte.
Ya no te amo como te amaba,
ni volveré a amarte jamás,
porque ahora amo a los días
que me acompañan.
Última edición por un moderador: