Alumbraba la lámpara difusa,
tu cuerpo, que sobre mí, se erguía.
Oh, fantástica visión que me ofrecía,
el amor, en transparente blusa.
tu cuerpo, que sobre mí, se erguía.
Oh, fantástica visión que me ofrecía,
el amor, en transparente blusa.
La luna fisgoneaba, inquieta, intrusa,
Y hasta creo que me comprendía.
Tus senos, desde tu pecho, ungían
cálida miel, a mi pasión reclusa.
Y hasta creo que me comprendía.
Tus senos, desde tu pecho, ungían
cálida miel, a mi pasión reclusa.
Me envidiaba desde el papel, mi musa,
con su carga de nocturna fantasía.
Y dí la espalda, sin mas, a la poesía,
que aquella noche...se durmió inconclusa.
con su carga de nocturna fantasía.
Y dí la espalda, sin mas, a la poesía,
que aquella noche...se durmió inconclusa.
Marino Fabianesi