franco pavez
Poeta recién llegado
Lagrimas en una noche interminable
No hay nada ya acá, solo tu silueta dibujada tristemente en mi cama, pidiéndole a mis brazos que le devolvieses tu piel a ellos para poder así dejar de sentir este frió tan intenso en este terrible mes invernal, en que después de largos días de lluvia, se puede ver como las calles se han bañado en mis propias lagrimas y no con las gotas del aguacero.
La verdad, esto me mata. Yo no puedo decirte que te amo, porque la verdad me da tanto miedo, tanto miedo de que me dejes solo, de que cada día no poder escuchar tu risita tan tierna hacer bailar mis pequeñas orejas que se duermen en tus cantos, que más que maravillas, es la vida misma escrita en versos del gran poeta Neruda .
Sollozos escucho a lo lejos, y miro , tan solo veo que es mi recuerdo quien sufre, mientras yo inconcientemente me lamento. lo admito, sin tenerte ya te he perdido. Me siento destrozado, tanto como si me hubieran matado con una daga, mas es el estoque de tus besos quien me apuñala mi pobre y dolido corazón. Tengo tanto miedo a que te vallas con él, que me dejes acá tirado, sosteniendo las cartas de amor escritas con tinta negra de sangre envenenada de tu ser,
Suspiros casi eternos y más de algún grito de eterno dolor, que es peor que mil veces azotes en la espalda con un látigo destajador que verte con él, con el que tu corazón gano, quien es dueño de tu amor, y yo, esclavo de este dolor
No hay nada ya acá, solo tu silueta dibujada tristemente en mi cama, pidiéndole a mis brazos que le devolvieses tu piel a ellos para poder así dejar de sentir este frió tan intenso en este terrible mes invernal, en que después de largos días de lluvia, se puede ver como las calles se han bañado en mis propias lagrimas y no con las gotas del aguacero.
La verdad, esto me mata. Yo no puedo decirte que te amo, porque la verdad me da tanto miedo, tanto miedo de que me dejes solo, de que cada día no poder escuchar tu risita tan tierna hacer bailar mis pequeñas orejas que se duermen en tus cantos, que más que maravillas, es la vida misma escrita en versos del gran poeta Neruda .
Sollozos escucho a lo lejos, y miro , tan solo veo que es mi recuerdo quien sufre, mientras yo inconcientemente me lamento. lo admito, sin tenerte ya te he perdido. Me siento destrozado, tanto como si me hubieran matado con una daga, mas es el estoque de tus besos quien me apuñala mi pobre y dolido corazón. Tengo tanto miedo a que te vallas con él, que me dejes acá tirado, sosteniendo las cartas de amor escritas con tinta negra de sangre envenenada de tu ser,
Suspiros casi eternos y más de algún grito de eterno dolor, que es peor que mil veces azotes en la espalda con un látigo destajador que verte con él, con el que tu corazón gano, quien es dueño de tu amor, y yo, esclavo de este dolor