Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Mariposas que rozan lo intangible,
el tórax de las primaveras vírgenes,
procreando en el viento,
mientras la tierra se ancla a sus raíces.
Brilla el sol, por su ausencia.
Porque cuando no está, se buscan entre sí
las miradas sin flor, y revive la gente en el mar muerto.
Porque puedes estar en cualquier sitio, subyugada o efímera,
y las promesas llueven ácidamente,
bajo la cerrazón.
Porque soy yo el que encuentra sentido a mis palabras.
No es sentido común.
Es esperanza.
Esa lengua que asocia mi poesía a todo lo que soy.
Y con ella me doy por aludido con cada letra, verso, sílaba o palabra.
Es el idioma abrupto.
Es el enigma huyendo del recuerdo.
Un lenguaje sin código.
Es el bucle sin fin del disparate.
Es el eterno olvido, hasta amansar mi nombre.