Lekiam
Poeta recién llegado
Sucede en la costa y en acantilados,
Sucede allí donde se devoran la mar y la tierra
Se trata del oleaje, es como la arena y su aroma de salitre olvidadiza.
Las olas se presentan con la fuerza de la mar adentro,
Dejando algo antes de volver, para así poder regresar,
Tal y como sucede en los besos, siempre hay algo en ellos
Y de algún modo insospechado regresan y se van dejando algo atrás.
No hay dios que me valga, no hay cielo que me soporte.
Pienso que en el mundo hay suficiente literatura y poesía para evitar las guerras
Aun así, ocurren las guerras, guerra de personas de ojos vendados
¿quién vendo sus ojos?
Por ello no quiero dioses ni cielo,
me conformo con la búsqueda del objeto último de la vida.
¿Qué será eso?
Existen olas que van a romperse a mar a dentro, existen besos callados.
Sí se hiciera oscuridad todo el universo guardo la certeza
Que entre tanta oscuridad encontraría tus manos,
Haríamos, camino de vueltas a las estrellas.
Como el oleaje nunca desistiríamos.
Sucede allí donde se devoran la mar y la tierra
Se trata del oleaje, es como la arena y su aroma de salitre olvidadiza.
Las olas se presentan con la fuerza de la mar adentro,
Dejando algo antes de volver, para así poder regresar,
Tal y como sucede en los besos, siempre hay algo en ellos
Y de algún modo insospechado regresan y se van dejando algo atrás.
No hay dios que me valga, no hay cielo que me soporte.
Pienso que en el mundo hay suficiente literatura y poesía para evitar las guerras
Aun así, ocurren las guerras, guerra de personas de ojos vendados
¿quién vendo sus ojos?
Por ello no quiero dioses ni cielo,
me conformo con la búsqueda del objeto último de la vida.
¿Qué será eso?
Existen olas que van a romperse a mar a dentro, existen besos callados.
Sí se hiciera oscuridad todo el universo guardo la certeza
Que entre tanta oscuridad encontraría tus manos,
Haríamos, camino de vueltas a las estrellas.
Como el oleaje nunca desistiríamos.