nandez
Poeta recién llegado
Estos versos se los dedico al camino. A aquel por donde ando
aquel camino que aligera mis pasos cuando las penas los cansan,
camino donde muchas veces por falta de sueño, caminé soñando,
y otras veces, que por falta de sueños, caminé sin rumbo ni esperanza.
Estos versos se los dedico a la noche. Al manto azul y estrellado,
esa que una vez me vio sin mirarme, y me escuchó sin tener que oírme,
aquella donde el amor se hizo eterno y dulce, y alguna vez, amargo,
allí escuché un te quiero, bebí whisky, y fue un fiel pretexto para poder irme.
Estos versos se los dedico al viento. Recuerdo que más de una vez susurró,
y susurraba por el pasado... que el nunca olvida, y que siempre lo arrastra.
Más de una vez percibí un olor familiar, y al buscarla, encontraba solo una flor,
y no era dolor, sino melancolía, de encontrar una rosa en el lugar de una dama.
Estos versos se los dedico al verso. Don que levanta paredes y faldas.
En canciones, en poesía, en declamaciones; nada supera un verso de amor,
y no me gustaban las mentiras, pero las mujeres las escuchan encantadas
y a mi me gustan las mujeres, porque son mejores, porque son del corazón.
Estos versos se los dedico a las mujeres. Una vez lo escribí, ahora lo hago otra vez;
no es el sol, ni el agua, ni la tierra, son ellas quienes hacen perfecto a nuestro Señor,
y no encontraré jamás en una estrella la luz que destella esa mujer que alguna vez amé;
porque aun la amo, porque la amaré siempre, porque es una mujer y una mujer es amor.
Estos versos se los dedico a la vida. Porque hoy, soy un poeta de la vida;
porque encuentro en las cosas simples más valor que en las banalidades plásticas,
porque el otro día, un niño de la calle con una canción me compró una sonrisa;
porque una anciana habiendo escuchado mil y mejores palabras, añora mis pláticas.
Porque la tengo a ella a mi lado,
y aunque alguna vez le dije te quiero,
nunca le he dicho te amo,
y yo se que lo hago,
por eso estoy agradecido con la vida
por ella y el milagro....
...ella me acompaña, claro y oscuro, este camino que no se a donde nos lleva,
porque la beso, y me besa ella también, y nadie nos ve, porque nos cubre noche
y cuando amenaza el viento, me envuelvo en su pecho y ruego al tiempo se detenga,
y a veces cuando se siente triste le rezo unos versos, y se alegra al ver las doce,
porque ella es mujer, porque aun la amo, porque no basta tan solo decirle linda y bella,
porque hoy le entrego una vida, la mía; por ella, es que hoy, soy un poeta de la vida.