urquiza
Poeta adicto al portal
Vengo a defender tu corazón, dijo en silencio y exclamo al viento, la ligera palabra de su boca, en un cuento perdido.
Fue así que su antología fue escrita con los ojos, miraba tanto el mar, que de mirar se convirtió en piedra, y esa piedra en agua, y ese solido profeta, en lluvia que fluye del cielo.
Repitió nuevamente, vengo a defender tu corazón, y rompió el llanto sobre la tierra ya mojada.
Beso sus manos, bendijo al destino, se hizo de acero y amor, a pesar del golpe continuo esperando que la hora, le brinde lo que realmente deseaba.
Fue así que su antología fue escrita con los ojos, miraba tanto el mar, que de mirar se convirtió en piedra, y esa piedra en agua, y ese solido profeta, en lluvia que fluye del cielo.
Repitió nuevamente, vengo a defender tu corazón, y rompió el llanto sobre la tierra ya mojada.
Beso sus manos, bendijo al destino, se hizo de acero y amor, a pesar del golpe continuo esperando que la hora, le brinde lo que realmente deseaba.