Enrique_Dintrans
Poeta recién llegado
¿Y tú, por qué me llamas
a ser leído,
como si fuera yo un poema sublime?
¡Ah, déjame tranquilo
en mi tránsito de hojarasca!
Voy al humus de las palabras
y desde ahí descanso.
¿Y tú, qué quieres de mi?
¿Que diga con cuanta pasión
se pierde la voz en un gemido
o la furia telúrica
en los sinuosos vértigos
o el filo de la espada
atravesando un alma
o la carne desgarrada
y el sangrante ojo del terror,
es eso?
¡Ah, el hastío me salpica en círculos,
en remolinos huracanados,
y ciclos delirantes!
¿Y tú poeta,
¿te das por satisfecho al verme
deslizar entre palabra y lágrima?
Sólo dame la una eternidad de un beso
y yo te escucharé con atención.
Ahora voy navegando
en el vapor de la ausencia.
¡Déjame, que no es el momento
en que yo pueda cantar
en las raíces del fuego!
E.D.A
a ser leído,
como si fuera yo un poema sublime?
¡Ah, déjame tranquilo
en mi tránsito de hojarasca!
Voy al humus de las palabras
y desde ahí descanso.
¿Y tú, qué quieres de mi?
¿Que diga con cuanta pasión
se pierde la voz en un gemido
o la furia telúrica
en los sinuosos vértigos
o el filo de la espada
atravesando un alma
o la carne desgarrada
y el sangrante ojo del terror,
es eso?
¡Ah, el hastío me salpica en círculos,
en remolinos huracanados,
y ciclos delirantes!
¿Y tú poeta,
¿te das por satisfecho al verme
deslizar entre palabra y lágrima?
Sólo dame la una eternidad de un beso
y yo te escucharé con atención.
Ahora voy navegando
en el vapor de la ausencia.
¡Déjame, que no es el momento
en que yo pueda cantar
en las raíces del fuego!
E.D.A