IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Poeta del tiempo,
de suelo latente,
de eterno segundero,
poeta del viento,
de letras que encajan
en los engranajes de la tierra,
poeta de cientos,
nadie lee los lamentos
que lamentan los necesitados,
poeta de tiempos terrenales,
no se alimenta al muerto con ideas,
ni los mares saben de almas eternas,
poeta de cielo erguido,
las costumbres amadas serán
los cimientos de un sueño debido,
de su suelo obtenido,
poeta de sol y luna,
última será la noche del punto final,
como primero cada día,
como flor renacida
con sangre de fuego,
y ceniza de fénix,
poeta de puño negro,
de tinta roja,
de hoja transparente,
escribe su corazón,
escribe su pulso y su razón,
poeta de tiempo finito,
nunca será infinito,
aunque le duela
al lector de los cielos benditos,
aunque la luna caiga,
y el sol se pierda,
la gravedad siempre será
del poeta su fiel aliada,
porque la tinta caerá,
ordenada,
en los espacios
del libro creador,
en una página ensoñada,
será la voluntad de dios,
de un dios humano,
de nuestra humanidad renacida
en una religión espiritual,
solo así seremos escrito divino,
hacia las oscilaciones
de una placentera inmortalidad.
de suelo latente,
de eterno segundero,
poeta del viento,
de letras que encajan
en los engranajes de la tierra,
poeta de cientos,
nadie lee los lamentos
que lamentan los necesitados,
poeta de tiempos terrenales,
no se alimenta al muerto con ideas,
ni los mares saben de almas eternas,
poeta de cielo erguido,
las costumbres amadas serán
los cimientos de un sueño debido,
de su suelo obtenido,
poeta de sol y luna,
última será la noche del punto final,
como primero cada día,
como flor renacida
con sangre de fuego,
y ceniza de fénix,
poeta de puño negro,
de tinta roja,
de hoja transparente,
escribe su corazón,
escribe su pulso y su razón,
poeta de tiempo finito,
nunca será infinito,
aunque le duela
al lector de los cielos benditos,
aunque la luna caiga,
y el sol se pierda,
la gravedad siempre será
del poeta su fiel aliada,
porque la tinta caerá,
ordenada,
en los espacios
del libro creador,
en una página ensoñada,
será la voluntad de dios,
de un dios humano,
de nuestra humanidad renacida
en una religión espiritual,
solo así seremos escrito divino,
hacia las oscilaciones
de una placentera inmortalidad.