luna roja
Princesa de fuego

De tus manos, brota el amor
ese gran misterio
que no logro descifrar.
Como flores tus versos
me despiertan
nacen caricias de tu cuerpo
como madreselva cada palabra
envuelve mis sueños.
Guían mis pasos las luciérnagas de tus ojos
y cada suspiro es un antojo
por abrazar tu estrella,
acariciar tu alma
y besar el rocio de tus labios.
Cada tarde me alimento,
del lucero de tu mirada
y danzo en el bosque de tus pestañas,
bebo el néctar de tu boca
y trepo hasta la cima de tu abrazo,
hasta morir con tus dedos enredados en mi pelo.
La noche se estremece eterna entre las pieles en llamas.
Secretos y aldabas, estallan.
Sueños y flores se abren contemplando el nuevo día
con tu poesía
acariciando mi calma.