olivia rojo
Poeta recién llegado
Consumada al destierro de emociones,
paralela a un encuentro ilusorio,
opto por dejar mi legado de frustraciones
en papeles sobre un lúgubre escritorio.
Escribiendo desahogo un alma en pena,
enmudecida de recuerdos y esperanzas.
Se revelan ante un lápiz que condena
tus mentiras, tus verdades y alabanzas.
Transformada en poetisa inadvertida,
agradezco la musa que confieres
a mi ser, el que juega a escondidas
entre versos que expelen estas sienes.
Y si en el exilio de mi alma te reencuentro,
y escuchas de mi voz palabras vanas,
sepa usted que ha plasmado en un cuaderno
un ayer lleno de amor, y un hoy sin ganas.
paralela a un encuentro ilusorio,
opto por dejar mi legado de frustraciones
en papeles sobre un lúgubre escritorio.
Escribiendo desahogo un alma en pena,
enmudecida de recuerdos y esperanzas.
Se revelan ante un lápiz que condena
tus mentiras, tus verdades y alabanzas.
Transformada en poetisa inadvertida,
agradezco la musa que confieres
a mi ser, el que juega a escondidas
entre versos que expelen estas sienes.
Y si en el exilio de mi alma te reencuentro,
y escuchas de mi voz palabras vanas,
sepa usted que ha plasmado en un cuaderno
un ayer lleno de amor, y un hoy sin ganas.