Vicente Avila
Poeta recién llegado
Bajo una tarde gris y fría
las alas de un ángel cubrieron con su sombra
las letras de un poema.
Mas el poema tenía vida propia
y abrazaba con sus palabras
y deleitaba con sus versos.
Hablaba con los labios del amor,
rosaba con sus manos el alma
y acariciaba los ojos
de quien lo leía.
La veracidad de sus palabras
llegaba al corazón
y desnudaba plácidamente
sus dulces sentimientos.
Replica exacta del deseo intacto
de la dama poetiza,
que con la tinta invisible de su llanto
escribía cada verso que nacía de su espíritu amante y puro.
Alejandra, su nombre.
Amor, su deleite.
Dedicado a todas las poetizas del portal
las alas de un ángel cubrieron con su sombra
las letras de un poema.
Mas el poema tenía vida propia
y abrazaba con sus palabras
y deleitaba con sus versos.
Hablaba con los labios del amor,
rosaba con sus manos el alma
y acariciaba los ojos
de quien lo leía.
La veracidad de sus palabras
llegaba al corazón
y desnudaba plácidamente
sus dulces sentimientos.
Replica exacta del deseo intacto
de la dama poetiza,
que con la tinta invisible de su llanto
escribía cada verso que nacía de su espíritu amante y puro.
Alejandra, su nombre.
Amor, su deleite.
Dedicado a todas las poetizas del portal