Sobre la antena torcida
oigo el silbo plañidero
del negro tordo.
Murmullos sobre la sombra
del infinito que decide
la agonía de un atardecer.
Ensangrentada policromía
en un adiós
que se demora
acariciando el horizonte,
como queriendo dormir
la memoria de seda
que me queda por vivir.
mientras...
el lucero vespertino
abre en la noche
cierto diálogo optimista
con una luna que bosteza
su mejor sonrisa...
oigo el silbo plañidero
del negro tordo.
Murmullos sobre la sombra
del infinito que decide
la agonía de un atardecer.
Ensangrentada policromía
en un adiós
que se demora
acariciando el horizonte,
como queriendo dormir
la memoria de seda
que me queda por vivir.
mientras...
el lucero vespertino
abre en la noche
cierto diálogo optimista
con una luna que bosteza
su mejor sonrisa...