nicte
Poeta asiduo al portal
Entre sabanas, me las arreglo para escapar.
Para verme en el espejo.
Para verte tirado en la cama.
Cualquier cama, no importa.
Me las arreglo, para bañarme.
Peinarme y tomar mi ropa,
Vestirme y ver en el espejo la oda.
Admirar, con toda sinceridad,
Los miles de cuerpos que transforman mis miles de caras.
(No eres tú
Phillip do Spiritu Santo.
Ni los besos ahogados entre las mesas
Rojas, en el motel cinco estrellas de la alcantarilla.
No eres tú
Fernando, el que pinta.
Ni los abrazos, ni el huevo con queso,
O las profecías que chocan en tus paredes rosas.
No eres tu Julio.
Ni tu oscar.
Ni tu, miseria extraña mirando reflejos
Ni ustedes, ventanillas de los carros, alertas como faroles dispuestos a quitarme del trono.)
Me las arreglo para arrastrarme entre ella.
Me arrastro y cuando estoy adentro me quemo los pelos,
Me cobijo entre sus dolores.
me doy a la fuga.
me mato.
me vuelvo invensible.
me veo a los ojos
no soy de nadie
y sus noches buscamundos, rataluzcas y vagabundas
Me traen desde las luces de colores, hacà los cuartos obscuros.
desde el ritual, al rito.
Ahí, entre bolsas de basura y mundos de espejismos
me veo a los ojos.
no soy de nadie.
Soy la diosa del sexo.
(No eres tu señor(a) de mil caras.
Son mis manos
Que se mueren de ganas.)
Para verme en el espejo.
Para verte tirado en la cama.
Cualquier cama, no importa.
Me las arreglo, para bañarme.
Peinarme y tomar mi ropa,
Vestirme y ver en el espejo la oda.
Admirar, con toda sinceridad,
Los miles de cuerpos que transforman mis miles de caras.
(No eres tú
Phillip do Spiritu Santo.
Ni los besos ahogados entre las mesas
Rojas, en el motel cinco estrellas de la alcantarilla.
No eres tú
Fernando, el que pinta.
Ni los abrazos, ni el huevo con queso,
O las profecías que chocan en tus paredes rosas.
No eres tu Julio.
Ni tu oscar.
Ni tu, miseria extraña mirando reflejos
Ni ustedes, ventanillas de los carros, alertas como faroles dispuestos a quitarme del trono.)
Me las arreglo para arrastrarme entre ella.
Me arrastro y cuando estoy adentro me quemo los pelos,
Me cobijo entre sus dolores.
me doy a la fuga.
me mato.
me vuelvo invensible.
me veo a los ojos
no soy de nadie
y sus noches buscamundos, rataluzcas y vagabundas
Me traen desde las luces de colores, hacà los cuartos obscuros.
desde el ritual, al rito.
Ahí, entre bolsas de basura y mundos de espejismos
me veo a los ojos.
no soy de nadie.
Soy la diosa del sexo.
(No eres tu señor(a) de mil caras.
Son mis manos
Que se mueren de ganas.)