Calimero
Poeta recién llegado
La espuma reblandece los abriles
que se van sucediendo por los años:
siempre de nuevo somos tan extraños,
consumidos de gozo, tan sutiles
subiendo por mareas apacibles,
por el rubor de cielos aledaños
donde pacen los húmedos rebaños
y son los besos más apetecibles.
Eternas melodías de horizontes,
alegres como pompas de jabón
cayendo al infinito sin mesura;
amantes de prodigios “polizones”
que risueños entonan la canción
con el mar abrazado a la cintura.
que se van sucediendo por los años:
siempre de nuevo somos tan extraños,
consumidos de gozo, tan sutiles
subiendo por mareas apacibles,
por el rubor de cielos aledaños
donde pacen los húmedos rebaños
y son los besos más apetecibles.
Eternas melodías de horizontes,
alegres como pompas de jabón
cayendo al infinito sin mesura;
amantes de prodigios “polizones”
que risueños entonan la canción
con el mar abrazado a la cintura.