Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
A Emiliano y a su sonrisa de mandarina.
Es un castillo azul
de azúcar mascabada
de la que siempre es tarde azucarada
de la que no me mata lentamente.
-¿Dónde queda Pompilandia, Emiliano?
sus ojos se inquietan
el rostro se contrae
y sus labios disimulan la sonrisa
él me quiere mucho
quizá más de lo que yo a él
porque los amores tiernos: son mortales.
¡Allá!
-señala una nube blanca
donde se asoma una especie de cordero.
"En pompilandia no hay metrobús"
se camina
se disfruta el algodón de su suelo
sobre las plantas suaves de los recién nacidos.
En pompilandia se va de paseo cada noche hacia la luna
y se regresa, luego,
en el coche dorado del amanecer.
-¡Emiliano...!
¿en qué piensas?-...,
-"está lloviendo en pompilandia"
el agua se escurre hacia su mar de luz
y mi iglú
se ha secado
no volverá a protegerme
de algún invierno azul
Hay ojos de tristeza
y gotas de terciopelo ámbar en su mirada
-¡Abuelo!
-llévame a pompilandia
"estoy triste"
"quiero jugar muy solo"
-¿ puedo jugar contigo?,
-no... "quiero jugar yo solo
con mi castillo azul".
Esa tarde,
José María
irrumpió con sus llantos
a un universo nuevo
de telas de tisú.
Entre mis brazos, quieto
se refugió Emiliano
escondido entre sueños
en su castillo azul
-¿Dónde está pompilandia, Emiliano?...
Resignado
con el rostro apagado
con las huellas de un llanto que ha pasado:
¡Pompilandia eres tú!
Es un castillo azul
de azúcar mascabada
de la que siempre es tarde azucarada
de la que no me mata lentamente.
-¿Dónde queda Pompilandia, Emiliano?
sus ojos se inquietan
el rostro se contrae
y sus labios disimulan la sonrisa
él me quiere mucho
quizá más de lo que yo a él
porque los amores tiernos: son mortales.
¡Allá!
-señala una nube blanca
donde se asoma una especie de cordero.
"En pompilandia no hay metrobús"
se camina
se disfruta el algodón de su suelo
sobre las plantas suaves de los recién nacidos.
En pompilandia se va de paseo cada noche hacia la luna
y se regresa, luego,
en el coche dorado del amanecer.
-¡Emiliano...!
¿en qué piensas?-...,
-"está lloviendo en pompilandia"
el agua se escurre hacia su mar de luz
y mi iglú
se ha secado
no volverá a protegerme
de algún invierno azul
Hay ojos de tristeza
y gotas de terciopelo ámbar en su mirada
-¡Abuelo!
-llévame a pompilandia
"estoy triste"
"quiero jugar muy solo"
-¿ puedo jugar contigo?,
-no... "quiero jugar yo solo
con mi castillo azul".
Esa tarde,
José María
irrumpió con sus llantos
a un universo nuevo
de telas de tisú.
Entre mis brazos, quieto
se refugió Emiliano
escondido entre sueños
en su castillo azul
-¿Dónde está pompilandia, Emiliano?...
Resignado
con el rostro apagado
con las huellas de un llanto que ha pasado:
¡Pompilandia eres tú!
::