lobo111
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pon los controles para llegar al corazón de ese sol
Veo en los controles de mi nave estelar que me acerco al planeta objetivo de mi misión: encontrar otro mundo donde nuestra raza pueda subsistir ya que nuestro viejo planeta azul se muere poco a poco después de la última guerra mundial que padecimos sus habitantes.
Observó con satisfacción que los niveles químicos son saludables y apropiados para nuestra subsistencia, incluso la gravedad es similar a la nuestra y tiene una estrella y un satélite, bendita casualidad, que garantiza la existencia de aire, agua y vida.
Es necesario encontrar otro hogar, cueste lo que cueste y no importando a quien haya que exterminar, estuvimos a punto de acabar con nosotros mismos; nuestro instinto es asesino, de superviviente natural, como esos grandes seres que poblaban nuestras aguas antes de prácticamente haber exterminado la fauna de nuestro mundo.
Somos una raza, que alguien definió como un virus, arrancamos la vida poco a poco de cuanto nos rodea para satisfacer nuestro apetito voraz e insolidario, igual que hicimos con nuestro hermoso planeta azul, volviéndolo inhabitable.
Me enfundo mi traje de astronauta y recojo mi armamento y mi mochila de supervivencia y abandono mi nave dispuesto a conquistar este planeta habitado por seres asesinos como nosotros pero a años luz en técnicas de destrucción de nosotros los azules…este planeta que sus habitantes llaman…LA TIERRA.
J Espider, comandante de la nave estelar LOBO111, en misión con los azules
[video=youtube;v5_0iZQ-TuA]http://www.youtube.com/watch?v=v5_0iZQ-TuA[/video]
Veo en los controles de mi nave estelar que me acerco al planeta objetivo de mi misión: encontrar otro mundo donde nuestra raza pueda subsistir ya que nuestro viejo planeta azul se muere poco a poco después de la última guerra mundial que padecimos sus habitantes.
Observó con satisfacción que los niveles químicos son saludables y apropiados para nuestra subsistencia, incluso la gravedad es similar a la nuestra y tiene una estrella y un satélite, bendita casualidad, que garantiza la existencia de aire, agua y vida.
Es necesario encontrar otro hogar, cueste lo que cueste y no importando a quien haya que exterminar, estuvimos a punto de acabar con nosotros mismos; nuestro instinto es asesino, de superviviente natural, como esos grandes seres que poblaban nuestras aguas antes de prácticamente haber exterminado la fauna de nuestro mundo.
Somos una raza, que alguien definió como un virus, arrancamos la vida poco a poco de cuanto nos rodea para satisfacer nuestro apetito voraz e insolidario, igual que hicimos con nuestro hermoso planeta azul, volviéndolo inhabitable.
Me enfundo mi traje de astronauta y recojo mi armamento y mi mochila de supervivencia y abandono mi nave dispuesto a conquistar este planeta habitado por seres asesinos como nosotros pero a años luz en técnicas de destrucción de nosotros los azules…este planeta que sus habitantes llaman…LA TIERRA.
J Espider, comandante de la nave estelar LOBO111, en misión con los azules
[video=youtube;v5_0iZQ-TuA]http://www.youtube.com/watch?v=v5_0iZQ-TuA[/video]
Última edición: