adrian 81
Poeta recién llegado
Por ahí en la esquina se fue,
vacía la presencia que no puedo ver,
quedando solo en la noche,
pensando volver hacia atrás.
Regresando de nuevo a mi hogar,
abrir la puerta vieja y frogorosa,
sombrío albergue para esconderse,
escapando de nuevo al encierro.
Mazmorra para mi padecer,
cautivo mi corazón de tristeza,
voltear la vista a la despedida,
dejando en pausa un adiós.
Sabiendo reconocer la pérdida,
que rebobina el momento exácto,
donde el llanto se escapa,
y las palabras se sofocan
sin decir absolutamente nada.
Por ahí en la esquina ella estuvo,
al irse las rosas cayeron muertas,
ya no es memoria esta historia,
congruente abismo relativo.
Asesino espejismo de la agonía,
que invierte el desconsuelo frío,
acción de una flaqueza,
que hoy me ha mostrado,
las espinas malditas de su ser.
vacía la presencia que no puedo ver,
quedando solo en la noche,
pensando volver hacia atrás.
Regresando de nuevo a mi hogar,
abrir la puerta vieja y frogorosa,
sombrío albergue para esconderse,
escapando de nuevo al encierro.
Mazmorra para mi padecer,
cautivo mi corazón de tristeza,
voltear la vista a la despedida,
dejando en pausa un adiós.
Sabiendo reconocer la pérdida,
que rebobina el momento exácto,
donde el llanto se escapa,
y las palabras se sofocan
sin decir absolutamente nada.
Por ahí en la esquina ella estuvo,
al irse las rosas cayeron muertas,
ya no es memoria esta historia,
congruente abismo relativo.
Asesino espejismo de la agonía,
que invierte el desconsuelo frío,
acción de una flaqueza,
que hoy me ha mostrado,
las espinas malditas de su ser.
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