aldo defelipe
Poeta recién llegado
A veces sueño que te quedás, husmeando,
entre tanto recuerdo, entre tanta cosa dejada
de lado, y de pronto, tan necesitada.
Como esa música que oímos de fondo y
rogamos que no termine nunca, que se
muera en ese acorde ... en ese, y se quede,
ahí; para siempre.
En los vasos que estiro y paladeo, en
esta luz baja que me aplasta contra
tazas y papeles.
En los brillos que adivino entre la niebla,
las esferas luminosas de relojes a la
distancia.
En los ruidos de la noche, furtivos,
pero ahí.
Vivientes.
Viviéndote, así ando.
Viviendo.
entre tanto recuerdo, entre tanta cosa dejada
de lado, y de pronto, tan necesitada.
Como esa música que oímos de fondo y
rogamos que no termine nunca, que se
muera en ese acorde ... en ese, y se quede,
ahí; para siempre.
En los vasos que estiro y paladeo, en
esta luz baja que me aplasta contra
tazas y papeles.
En los brillos que adivino entre la niebla,
las esferas luminosas de relojes a la
distancia.
En los ruidos de la noche, furtivos,
pero ahí.
Vivientes.
Viviéndote, así ando.
Viviendo.