Tamar
Poeta adicto al portal
Y pasó,
el día se convirtió en un día nostálgico;
de esperar llamadas imposibles,
de escribir mensajes que nunca serán enviados.
Todo retrocede, nada termina;
y solo por miedo,
a extrañar aquella simple y vacía soledad.
Empiezo a ver en todos lados aquellos ojos tristes,
trato de verlos, averiguar que dicen;
pero no es más que el reflejo de mi propia mirada
practicamente desconocida.
Ya no quiero resignarme a que la vida del poeta
sea pasar de fijarte en cada detalle
a pasar todo bajo miradas leves, sin búsquedas.
Ya no quiero tener un futuro planeado,
con estrategias y fallos,
ya no quiero vivir sola,
ni con los que quieren vivir conmigo.
Ya no estoy segura de lo que quiero,
y no quiero estarlo.
Por ahora,
solo quiero leer un libro con una historia ajena,
y escuchar que un incienzo me susurre.
el día se convirtió en un día nostálgico;
de esperar llamadas imposibles,
de escribir mensajes que nunca serán enviados.
Todo retrocede, nada termina;
y solo por miedo,
a extrañar aquella simple y vacía soledad.
Empiezo a ver en todos lados aquellos ojos tristes,
trato de verlos, averiguar que dicen;
pero no es más que el reflejo de mi propia mirada
practicamente desconocida.
Ya no quiero resignarme a que la vida del poeta
sea pasar de fijarte en cada detalle
a pasar todo bajo miradas leves, sin búsquedas.
Ya no quiero tener un futuro planeado,
con estrategias y fallos,
ya no quiero vivir sola,
ni con los que quieren vivir conmigo.
Ya no estoy segura de lo que quiero,
y no quiero estarlo.
Por ahora,
solo quiero leer un libro con una historia ajena,
y escuchar que un incienzo me susurre.
:: y espero qu eun dia me honres con tu visita