Samuel Akinin
Poeta recién llegado
Puede ser que nada camine
que mis ojos no te encuentren
que mis manos se extravíen
y del sólo sueño no pase
Puede ser que es mi delirio
el pensar que en mis brazos
Entre todos mis suspiros
me retengas en tu regazo
Puede ser, como también no puede
Puede que suceda si no es pecado
que un hombre ame
sin sentir el temor
de sentirse enamorado
Puede ser que te ilumine
que mi cuerpo te comprenda
que mis deseos se sacien
como los tuyos yo quisiera
Puede que no aciertes
como yo no lo hago ahora
Pero qué importancia tiene
si alguno del otro se enamora
Puede que ames tanto
como nunca antes hiciste
De hacerlo no te sorprendas
pues al sentir, nadie lo entiende
Uno razona, cree, comprende
sin embargo nada de ello sucede
tan sólo gobierna la vida
lo que los cuerpos quieren
Te quiero con gran deseo
con el hambre que no muere
con la sed que en un desierto
siente aquél que ya no ve
Con el frío del invierno
cuando el cuerpo está desnudo
Con las ganas de escuchar
que tiene un sordo mudo
Te quiero sin un motivo
sin razón, sin el encanto
que deja ver cuando razono
cuando pienso y lo detallo
Sin embargo a toda costa
en contra de lo que es sagrado
Te quiero por todo el tiempo
que yo sea de tu agrado
Samuel Akinin Levy
que mis ojos no te encuentren
que mis manos se extravíen
y del sólo sueño no pase
Puede ser que es mi delirio
el pensar que en mis brazos
Entre todos mis suspiros
me retengas en tu regazo
Puede ser, como también no puede
Puede que suceda si no es pecado
que un hombre ame
sin sentir el temor
de sentirse enamorado
Puede ser que te ilumine
que mi cuerpo te comprenda
que mis deseos se sacien
como los tuyos yo quisiera
Puede que no aciertes
como yo no lo hago ahora
Pero qué importancia tiene
si alguno del otro se enamora
Puede que ames tanto
como nunca antes hiciste
De hacerlo no te sorprendas
pues al sentir, nadie lo entiende
Uno razona, cree, comprende
sin embargo nada de ello sucede
tan sólo gobierna la vida
lo que los cuerpos quieren
Te quiero con gran deseo
con el hambre que no muere
con la sed que en un desierto
siente aquél que ya no ve
Con el frío del invierno
cuando el cuerpo está desnudo
Con las ganas de escuchar
que tiene un sordo mudo
Te quiero sin un motivo
sin razón, sin el encanto
que deja ver cuando razono
cuando pienso y lo detallo
Sin embargo a toda costa
en contra de lo que es sagrado
Te quiero por todo el tiempo
que yo sea de tu agrado
Samuel Akinin Levy