Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por donde tu mirar va mi mirada
y el tacto de mi piel tu piel convoca;
por donde tu pasión carnal invoca…
allí mi despertar se hace alborada.
Por donde tu candor, mi rosa amada,
pervive la caricia de mi boca;
por dónde tu sentir mi risa loca
enciende de ilusión la madrugada.
Amarte no es un fin ni una aventura,
es darle a mi sendero colorido
prendido en el albor de tu cintura.
Por donde vayas tú no voy perdido
y nada he de temer de la espesura,
y todo toma un prístino sentido.
y el tacto de mi piel tu piel convoca;
por donde tu pasión carnal invoca…
allí mi despertar se hace alborada.
Por donde tu candor, mi rosa amada,
pervive la caricia de mi boca;
por dónde tu sentir mi risa loca
enciende de ilusión la madrugada.
Amarte no es un fin ni una aventura,
es darle a mi sendero colorido
prendido en el albor de tu cintura.
Por donde vayas tú no voy perdido
y nada he de temer de la espesura,
y todo toma un prístino sentido.