ropittella
Poeta veterana en el Portal
Aire
El aire,
preñado de arcos iris,
rompe sus espejos
sobre la fronda.
Federico García Lorca
Y por si acaso el aire te martirizara
la vista -con resplandor de colores-
y no pudieras ver cómo te aguardo
vestida: con tres geranios y desnudas
mis arrugas de entrecasa,
mis manos ruegan unidas
que el aire no te haga daño.
Y por si acaso no llegaras
a tiempo de brindar
sin miedos,
amor que nunca dudas
en viajar hasta mis ansias,
le pido al aire que te empuje
ligero.
¡Vuela!..., que ya es tiempo
de andar entre los árboles,
con los enlazados dedos
de la carne y de la leña,
de la savia y el cortejo.
Ya no quiero perderme
tu aroma,
ni un segundo más resisto
que estés lejos.
Por años he construido
un nido de palabras
para tus plumas suaves.
Ven amor mío por el aire,
trae intacto
el arcoiris de tus sueños.
El aire,
preñado de arcos iris,
rompe sus espejos
sobre la fronda.
Federico García Lorca
Y por si acaso el aire te martirizara
la vista -con resplandor de colores-
y no pudieras ver cómo te aguardo
vestida: con tres geranios y desnudas
mis arrugas de entrecasa,
mis manos ruegan unidas
que el aire no te haga daño.
Y por si acaso no llegaras
a tiempo de brindar
sin miedos,
amor que nunca dudas
en viajar hasta mis ansias,
le pido al aire que te empuje
ligero.
¡Vuela!..., que ya es tiempo
de andar entre los árboles,
con los enlazados dedos
de la carne y de la leña,
de la savia y el cortejo.
Ya no quiero perderme
tu aroma,
ni un segundo más resisto
que estés lejos.
Por años he construido
un nido de palabras
para tus plumas suaves.
Ven amor mío por el aire,
trae intacto
el arcoiris de tus sueños.
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