Pedro Matal
Poeta recién llegado
A veces pienso
¡cómo es posible a una mujer escribir tanto¡
como puedo tantos versos
dedicarte a pesar del tiempo
y la venenosa distancia,
nunca toque tu mano,
ni la gloria tuve de sentir
tus labios en mis labios,
cuantos versos, cuanta poseía
me imagino y pienso,
habrá en tus manos,
en el embrujo de tus caricias
de tus gestos de tus encantos.
¡Cuantos libros habría escrito
si me hubieras amado¡
Cuanta inspiración perdida
en el sueño de un abrazo,
cuanta metáfora sin descifrar
escondida en tu piadosa mirada,
y, si un día yo hubiera disfrutado
del perfume de tu almohada,
¡te juro¡, ¡por el amor que te tengo¡
que no habría en el mundo poeta
que se me hubiera igualado.