Enrique Quiroz Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
POR ELLA
En sus manos me besa la caricia del viento;
y en sus ojos sepulto mis albores perdidos.
Como canto de brisa, me subyuga en su aliento,
y en su voz reservada me transporta al olvido.
Me he rendido a su cielo, de infinito aposento,
y mi ser, sin su embrujo, se derrumba vencido.
Porque sabe su encanto cautivar mis lamentos,
sobre el pulcro horizonte de su cielo florido.
No seré quien deseche su fragancia de amores,
porque de ella recibo, dulce, el beso inmortal;
que me ofrenda en la magia de un rayito de flores,
aromado en el alma, del celeste rosal.
Sin espinas, ni estigmas, es jardín de dulzores,
y a mi amor la venero, como a un sol de cristal.
AUTOR:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
14 de enero del 2008
En sus manos me besa la caricia del viento;
y en sus ojos sepulto mis albores perdidos.
Como canto de brisa, me subyuga en su aliento,
y en su voz reservada me transporta al olvido.
Me he rendido a su cielo, de infinito aposento,
y mi ser, sin su embrujo, se derrumba vencido.
Porque sabe su encanto cautivar mis lamentos,
sobre el pulcro horizonte de su cielo florido.
No seré quien deseche su fragancia de amores,
porque de ella recibo, dulce, el beso inmortal;
que me ofrenda en la magia de un rayito de flores,
aromado en el alma, del celeste rosal.
Sin espinas, ni estigmas, es jardín de dulzores,
y a mi amor la venero, como a un sol de cristal.
AUTOR:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
14 de enero del 2008
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