Hace pensar tu poema, y hace sentir, sí, esa idea de que somos momento me ha llegado especialmente.
Realmente, si aunamos todo ese sentimiento prendido del anhelo más febril, esas sensaciones estremecedoras derivadas del ardiente deseo y de su consumación, podemos percibir un destello de consciencia plena, congelado en el tiempo, cuyos latidos se detienen en ese instante, y así, cristalizados en ese halo intangible......somos momento.
Bellamente engalanado con metáforas de altura has construido este poema, buen amigo.
Me ha gustado también mucho la dedicatoria, pues es ya en sí pura poesía.
Mis estrellas, que en sus luces se congelen tus momentos, perdurando en la eternidad. Y, si la maquinilla me deja, reputación muy merecida.
Un enorme abrazo.
Realmente, si aunamos todo ese sentimiento prendido del anhelo más febril, esas sensaciones estremecedoras derivadas del ardiente deseo y de su consumación, podemos percibir un destello de consciencia plena, congelado en el tiempo, cuyos latidos se detienen en ese instante, y así, cristalizados en ese halo intangible......somos momento.
Bellamente engalanado con metáforas de altura has construido este poema, buen amigo.
Me ha gustado también mucho la dedicatoria, pues es ya en sí pura poesía.
Mis estrellas, que en sus luces se congelen tus momentos, perdurando en la eternidad. Y, si la maquinilla me deja, reputación muy merecida.
Un enorme abrazo.