Sierva de Maria
Poeta recién llegado
Hoy,
cuando los pájaros empiecen su sueño temprano
y se apaguen los ruidos cercanos,
encendiendo la noche su luz clara y oscura,
te espero...
Porque... ¿sabes?...
ya no me interesa, ya no quiero
ser una de tantas que andan deambulando
en la caliente y sufriente ciudad,
disfrazando miradas...
Hoy me he prometido amarte
y entregarte toda la ternura
rescatada de tantos caminos y manos cerradas;
sentirte aquí y mía,
por eso te espero...
Saldrás despacio sin mirar los espejos,
cruzando las puertas abiertas
que querrán atrapar tu silueta,
recorrerás las calles silenciosas, anticipando esquinas
que sólo se quedarán con tu sombra y vendrás...
Vendrás a anudarte en mi cuerpo
sembrado de setiembres y aromas,
y seremos dos: tú y yo...
Dejaremos de ser los nadie de todos y cada día
para amarnos pronunciando los nombres y palabras
que creíamos perdidas,
recuperaremos la nostalgia y la poesía,
no nos inquietaremos por el día, ni la prisa,
ni tu gente, ni la mía...
Seremos sonrisa en la almohada,
tu sexo y mi sexo estrechados como dos tibios amantes eternos,
recorrerán las húmedas manos trayendo la calma,
el silencio,
por eso te espero...
Vendrás a deshojar las rosas que habitan mis senos
¿y yo..?
yo te haré una fiesta en el pelo
porque serán vientos mis dedos...
Y seremos dos: tú y yo,
por eso te espero...
Liv Kristine
cuando los pájaros empiecen su sueño temprano
y se apaguen los ruidos cercanos,
encendiendo la noche su luz clara y oscura,
te espero...
Porque... ¿sabes?...
ya no me interesa, ya no quiero
ser una de tantas que andan deambulando
en la caliente y sufriente ciudad,
disfrazando miradas...
Hoy me he prometido amarte
y entregarte toda la ternura
rescatada de tantos caminos y manos cerradas;
sentirte aquí y mía,
por eso te espero...
Saldrás despacio sin mirar los espejos,
cruzando las puertas abiertas
que querrán atrapar tu silueta,
recorrerás las calles silenciosas, anticipando esquinas
que sólo se quedarán con tu sombra y vendrás...
Vendrás a anudarte en mi cuerpo
sembrado de setiembres y aromas,
y seremos dos: tú y yo...
Dejaremos de ser los nadie de todos y cada día
para amarnos pronunciando los nombres y palabras
que creíamos perdidas,
recuperaremos la nostalgia y la poesía,
no nos inquietaremos por el día, ni la prisa,
ni tu gente, ni la mía...
Seremos sonrisa en la almohada,
tu sexo y mi sexo estrechados como dos tibios amantes eternos,
recorrerán las húmedas manos trayendo la calma,
el silencio,
por eso te espero...
Vendrás a deshojar las rosas que habitan mis senos
¿y yo..?
yo te haré una fiesta en el pelo
porque serán vientos mis dedos...
Y seremos dos: tú y yo,
por eso te espero...
Liv Kristine