MiguelEsteban
ÚNICO
Caléndula flor de mi muerte,
sol de mis soles,
esposa de este mío latido que cabalga
el viento y el tiempo,
rosa, rosa, rosal,
de mi corazón carmesí tu espina añil,
amapola vestida de sangre de tierra,
abriste tu flor lejos de la tierra que tú querías,
tus flores me cuentan que tú me querías,
llora mi mata en este ocaso,
del cielo que sembró estambres de pelos,
y grietas que bailan las sombras,
lejos de este mundo empieza mi mundo torcido,
donde soy capullo,
y flor de destierro,
donde soy abrojo de hierro,
y zarza de mi destino,
guerrero duende de tu camino,
esposo de la luna que me ivernó el beso,
hueso fuerte de este cielo de piedras,
corola de mi corona,
vida en el telar de tu vida,
sangre de tu vino de arterias y venas,
amor de pasiones y flor de flores,
helecho y lanza de tu piel,
enamorado mi hoy como ayer,
en un segundo que cae asesinado
en la lengua del deseo,
en los labios de la sed,
en el pozo del amor yerto
te he descubierto,
hoy tiñes mi sábana de pétalos y fragancias
de la seda de tu piel morena,
me asaltas mi locura quieta,
y en destellos de estrella,
eres tú mi estrella,
eres tú la luz que me acampa la vena,
en cielo encerrado que quiero tener a estaca,
la claridad del amanecer desvelado,
el violeta frío de este horizonte febril,
mi ilusión, y mi nido de tus alas,
me cabalgas, me tiemblas, me asaltas,
me aruñas y yo solo puedo complacerte
a la noche de mis fieras,
y al crujido de este mío alarido,
en mi escarcha floreces,
para gemir cada placer de tu piel,
para sonrojar cada luna que nos observa,
allí donde el beso queda mudo,
y la caricia sorda,
allí donde la belleza eres tú
y yo solo puedo clavar mi raíz,
abrir mi flor en tu rosa de piel,
volver a nacer para de tus piernas beber cada manantial,
para desvelarme en tu pecho,
para clavarte el beso,
y mi colmillo a beber de ti,
hasta tenerte enamorada por siempre y para siempre de mi.
Lenteja castellana y Leana