Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estalla mi esternón, me torno arena
al tiempo que el reloj no lleva anhelo;
se para el corazón, me sobrevuelo
hallándome vital sin más condena.
Ya pude deslazarme la cadena
que ataba mi existencia a ras del suelo;
estalla mi esternón, se suelta el pelo,
y el alma se hace parto y yerbabuena.
Por fin a pecho abierto he florecido
brotando de mi piel la piel secreta
que siempre en el secreto se ha escondido...
Por fin amaneció, llegué a la meta
y a punto de cruzarla he renacido:
la Muerte me ha besado pizpireta.
al tiempo que el reloj no lleva anhelo;
se para el corazón, me sobrevuelo
hallándome vital sin más condena.
Ya pude deslazarme la cadena
que ataba mi existencia a ras del suelo;
estalla mi esternón, se suelta el pelo,
y el alma se hace parto y yerbabuena.
Por fin a pecho abierto he florecido
brotando de mi piel la piel secreta
que siempre en el secreto se ha escondido...
Por fin amaneció, llegué a la meta
y a punto de cruzarla he renacido:
la Muerte me ha besado pizpireta.