Angel Alvarez
Poeta recién llegado
Yo amo mi bandera madrileña. Es roja y tiene 7 estrellas. Mi nación es Madrid, la comunidad autónoma de Madrid. Y el himno madrileño me lo sé de memoria. Lo podría tatarear sin problemas. Yo voto al PRIM (partido regionalista independiente madrileño).
En Madrid no hablamos el castellano, hablamos el cheli, y hay regiones donde van muchos madrileños a veranear y son parte de mi nación. Tengo un mapa en mi trabajo de Machelirría, que incluye Madrid, Alicante, Toledo y Segovia.
Quiero decir que no tengo en nada en contra de los vallisoletanos opusinos del norte y los guadalajaranos opusinos del este. Quiero establecer relaciones diplomáticas con estas naciones, pero siempre que renieguen de su religión y acepten nuestra iglesia madrileña. No queremos obispos vallisoletanos en nuestra iglesia. Y sudacas menos todavía. Pero antes un sudaca que un vallisoletano.
Los madrileños tenemos un gen distintivo. El de la chulería. Ese gen no lo tienen el resto de naciones. Y los que vivan en Machelirría que no tengan ese gen, no son de mi nación y deben tener el papel de residentes temporales.
Nuestro gen es fácilmente reconocible. Si alguien le digo 'pa chulo yo', el otro, si es un auténtico madrileño dirá 'y pa p*ta mi mujer'. Si yo digo ' no lo sé' el otro madrileño dirá 'y yo ni lo sé ni me importa'.
Como veis, esos genes son fácilmente reconocibles, y la nación madrileña existe.
Tenemos nuestros derechos históricos. Como sabréis, no han habido conquistadores madrileños, y eso es porque no nos hemos mezclado con otras razas. No queremos degenerar nuestra raza, y nunca nos hemos mezclado ni nos mezclaremos con moros ni sudacas, como han hecho otras regiones.
No somos racistas. Ellos son extranjeros, como los vallisoletanos y los guadalajaranos, nuestros vecinos que despreciamos, porque nos han quitado Segovia y la rivera del Tajuña, que por derecho son nuestras.
Sólo quiero añadir que creo en los derechos humanos de los madrileños y en la libertad y la democracia. Quizá ustedes extranjeros deberían atender nuestras reclamaciones, ya que tenemos derecho a ellas.
En Madrid no hablamos el castellano, hablamos el cheli, y hay regiones donde van muchos madrileños a veranear y son parte de mi nación. Tengo un mapa en mi trabajo de Machelirría, que incluye Madrid, Alicante, Toledo y Segovia.
Quiero decir que no tengo en nada en contra de los vallisoletanos opusinos del norte y los guadalajaranos opusinos del este. Quiero establecer relaciones diplomáticas con estas naciones, pero siempre que renieguen de su religión y acepten nuestra iglesia madrileña. No queremos obispos vallisoletanos en nuestra iglesia. Y sudacas menos todavía. Pero antes un sudaca que un vallisoletano.
Los madrileños tenemos un gen distintivo. El de la chulería. Ese gen no lo tienen el resto de naciones. Y los que vivan en Machelirría que no tengan ese gen, no son de mi nación y deben tener el papel de residentes temporales.
Nuestro gen es fácilmente reconocible. Si alguien le digo 'pa chulo yo', el otro, si es un auténtico madrileño dirá 'y pa p*ta mi mujer'. Si yo digo ' no lo sé' el otro madrileño dirá 'y yo ni lo sé ni me importa'.
Como veis, esos genes son fácilmente reconocibles, y la nación madrileña existe.
Tenemos nuestros derechos históricos. Como sabréis, no han habido conquistadores madrileños, y eso es porque no nos hemos mezclado con otras razas. No queremos degenerar nuestra raza, y nunca nos hemos mezclado ni nos mezclaremos con moros ni sudacas, como han hecho otras regiones.
No somos racistas. Ellos son extranjeros, como los vallisoletanos y los guadalajaranos, nuestros vecinos que despreciamos, porque nos han quitado Segovia y la rivera del Tajuña, que por derecho son nuestras.
Sólo quiero añadir que creo en los derechos humanos de los madrileños y en la libertad y la democracia. Quizá ustedes extranjeros deberían atender nuestras reclamaciones, ya que tenemos derecho a ellas.
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